Mi participación en las XL Jornadas de Estudio sobre Propiedad Industrial e Intelectual – Barcelona 2025
Los pasados 13 y 14 de marzo de 2025 tuve el honor de participar en las XL Jornadas de Estudio sobre Propiedad Industrial e Intelectual, celebradas en Barcelona. Este encuentro, que reúne cada año a jueces, abogados, académicos y profesionales de referencia en el sector, es uno de los foros más relevantes para el debate jurídico en España y en el ámbito internacional.
El título de mi conferencia fue: “El derecho de preuso de buena fe en materia de patentes y modelos de utilidad”, un tema que, aunque pueda parecer técnico, tiene enormes implicaciones prácticas para empresas, inventores y profesionales que trabajan con innovaciones técnicas.
¿Qué es el derecho de preuso de buena fe?
Se trata de una figura jurídica que permite a una persona o empresa que venía utilizando una invención antes de la fecha de solicitud de una patente o modelo de utilidad, continuar usándola en determinadas condiciones, incluso después de que un tercero haya registrado formalmente el derecho.
En otras palabras, el derecho de preuso actúa como un mecanismo de equilibrio entre innovación y seguridad jurídica: protege a quienes ya desarrollaban de buena fe una invención no registrada, evitando que queden indefensos frente a un registro posterior.
importancia para empresas e inversores
Este derecho puede marcar la diferencia en casos donde:
- Una startup ha comenzado a usar una innovación técnica sin haberla protegido todavía.
- Una pyme desarrolla internamente un procedimiento que más tarde alguien registra como modelo de utilidad.
- Un inventor individual demuestra haber creado y usado su invención antes de la fecha de prioridad de una patente solicitada por un tercero.
En estos supuestos, el derecho de preuso puede convertirse en la única herramienta de defensa para seguir operando sin infringir la patente o el modelo de utilidad registrado.
retos y debates actuales
Durante mi intervención, destaqué cómo la jurisprudencia española y europea está delimitando cada vez con más precisión los requisitos de este derecho. Entre los puntos clave se encuentran:
- La necesidad de probar de forma fehaciente el uso anterior de la invención.
- La limitación del alcance de ese derecho a lo efectivamente utilizado.
- La tensión entre la protección del titular de la patente y el derecho adquirido por el preusuario.
Estos debates no solo son relevantes en el plano jurídico, sino que también condicionan estrategias empresariales de innovación y protección.
reflexión final
Mi participación en las XL Jornadas de Estudio sobre Propiedad Industrial e Intelectual ha sido una oportunidad única para compartir reflexiones, escuchar a grandes colegas y seguir enriqueciendo el debate sobre cómo proteger la innovación en España y en Europa.
El derecho de preuso de buena fe es un recordatorio de que la propiedad industrial no es solo registro y exclusividad, sino también un campo donde deben equilibrarse intereses legítimos de todos los actores del ecosistema innovador.
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